domingo, 27 de septiembre de 2009

Capi 5: Carolina

Me puse de pie. Ya eran las cinco de la tarde. En la habitacion solo quedabamos Michelle y yo. Habian pasado amigos, Bill, Tom, Anthony, Eric, Mama, Papa, y el doctor. Michelle iba a tener que tener cirugia primera hora en la manana. Ahora estaban abajo tomando cafe.





C-Como te sientes?

M-Mejor. Estoy muy nerviosa por la cirugia

C-Si... pero todo va a salir perfectamente bien.

Mama-Caro, creo que es mejor que te vayas a casa. Tu nana te cuidara.

C-Esta bien.



Me levante y le me despedi de mi madre y Michelle. Tom estaba aun en el pasillo.



T-Hola, Caro.

C-Hola.

T-Vas a casa?

C-Sip.

T-Te imporataria si te acompaño?

C-No. Claro ven.



Bien. Tom sostuvo mi mano en la suya. Me sonroje de pies a cabeza, cosa que a el le parecio gracioso. El parque estaba cubierrto con hojas naranjas, marrones, amarillas. Hacia frio. Mi nariz y mi mano debajo de el guante de cuero negro estaban congeladas. Incluso mi cuerpo estaba frio bajo todas las toneladas de abrigos cubriendolo pero la mano de Tom estaba tan caliente como estar bajo el sol de verano. Tom tenia las mejillas de un leve color rojo, en contraste con su piel de un perfecto tono. Sus ojos marron claro miraban por todos lados- desde las pocas hojas en los arboles, hacia el cielo casi blanco, la leve luz del sol bajo las nubes espesas, los niños corriendo de un lado haci otro riendo, como ninguna otra persona, y finalmente sus ojos se encontraron con lo mios. Pude sentir mis mejillas encendiendose de un color rojo fuerte. Me dedico mi sonrisa favorita y paso su brazo por mi espalda.

T-Tienes frio?
C-Si, un poco.
T-Ya casi llegamos.
C-Por suerte.

Llegamos a las rejillas de la mansion, una version mas simple de nuestra verdadera mansion en Italia. Tom miraba las rejas con asombro minetras que yo no pude evitar querer hacerme pequeña y desaparecer por ese instante incomodo y silencioso.

T-Entonces...Vives aqui?
C-Pues...ehm..yo...si. Ehm...Si.
T-Me gusta tu...casa?
C-Gracias.

Las rejas se abrieron y mi nana abrio la puerta de la mansion.

Nana-Carolina! Donde rayos has estado? Tu hermana en el hospital y tu sola en quien sabe que...
Sus ojos azules claro se posaron en Tom. Mi nana tenia treinta años, pero entendia perfectamente cuando se trataba de novios y moda. Su pelo rojo rizado al final le llegaba por los hombros y en su cutis se le notaba sus lineas de expresion.

Nana- Ah! Il bambino esta bellisimo!!!!
C-Vaffanculo!!!(Vete a la mierda en Italiano)
T-Que ha dicho?
C-Nada. Es un placer tenerte en casa.
T-Ah! El placer es mio.
Nana-No creeme. El plcer es TODO mio.
C-Nana! Vaffanculo!
N-Qui amable qui eres.
C-De nada.
T-Perdon pero es que no he entendido nada
C-Perfecto! Ahora vamos adentro? O Tienes prisa?
T-No, para nada creo que puedo quedarme.
C-Bien, entra, entra.

La habitacion de entrada estaba decorada perfectamente. Pasando la mesa redonda, habia dos hilos de escaleras a los lados que conducian a las habitacion y al tercer piso. Despues, si rodeabas la mesa, justo detras habia un pasillo que daba a la cocina, sala de estar, comedor y por supuesto la mesa de te. Nos sentamos en la mesa de te localizada en la terreza y no quedamos ahi por lo que quedaba de la tarde. Mañana seria otro dia. Pero para entonces, estaria mas enamorada de Tom, si eso es posible.

Continuara...

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